Shodõ de La Canción para la Emoción
DLD – Por Siempre
Hoy he vuelto a ser quien soy
La vida me regala la ocasión
Si, si en algo te ofendí
Te pido me perdones no es la intención
Todo vuelve a colapsar
Todo vuelve a ser normal
Solo hay que entender
Que nada es por siempre, por siempre
Todo después de un final
Todo vuelve a comenzar
Solo hay que entender
Que nada es por siempre
Todo vuelve a comenzar
Hay, hay veces en que el mar
Regresa la marea y la noción
Por favor respeta mi dolor
Respeta lo que fuiste, hoy ya no
Todo vuelve a colapsar
Todo vuelve a ser normal
Solo hay que entender
Que nada es por siempre, por siempre
Todo después de un final
Todo vuelve a comenzar
Solo hay que entender
Que nada es por siempre
Todo vuelve a comenzar
Todo vuelve a colapsar
Todo vuelve a ser normal
Solo hay que entender
Que nada es por siempre, por siempre
Todo después de un final
Todo vuelve a comenzar
Solo hay que entender
Que nada es por siempre
Todo vuelve a comenzar.
Shodõ de Mi Amor En Un Museo
Y decidí hacer un voto de silencio… solo escribir o hacerte señitas… desgarrar las paredes de la habitación espacial en la que me refugio… deslavar tu lipstick de las paredes… y quizá borrar tus huellas dactilares de los espejos… ah… y los pasos marcados que daban justo al pie de la cama… esos, los dejaré aún, reina de corazones…
Tal vez con esa solemnidad, debería cambiarme de cuarto… de casa… de estado… de país… de mundo… de universo… –ok, exageré- …dejar todo aquello y cerrarlo con la llave que me he de tragar en el desayuno… mantenerlo intacto como cuando alguien muere… abrillantar los recuerdos con acrílico y endurecerlos tal cual como tu corazón…
No sé, quizá podría donar tus cosas a un museo… piezas tan finas y con tal arte… con tal perversidad y elocuencia… serían para aquel de la tortura y la tiranía… utilizar mis escritos como tapetes exóticos… o quizá para alguna puesta en escena al amor… que al caso fue exactamente lo mismo… aún llevo en mi, la marca de tu último beso lacerante… de tu última mirada de ternura… y falsedad… de tu última mentira convertida en verdad… a medias…
Y me sonó a canción… a una inventada en mi cabeza… de esas que solía hacerte… sin música pero con sentimiento… y que te cantaba entre dormido y despierto cuando dormías a mi lado… ¿o cuando creía que dormías a mi lado?
No es que no recuerde las cosas, dolor de mis entrañas… –báh, para nada- …más bien es que estoy olvidándolas… que aunque parece lo mismo, con esa obviedad no lo es… no recordarlas es haber perdido algo valioso, sustancial y lamentarlo hasta que duele… olvidarlas es querer (y no querer) desaparecer algo que quema como sol bajo una lupa… así de simple, vida mía…
Y yo en si… me postraré en ese museo… daré mi cuerpo a la ciencia para que lo corten en milimétricas rebanas… y exhiban al único (también exagero, seguro) hombre que vivió sin corazón…
Ahora basta de dramas… y déjame seguir viendo la televisión…
Shodõ de Los Pasos del Errante
¿Acaso no piensa uno en algún momento de su vida que es un errante? ¿Acaso uno no es un errante siempre? ¿O no debería serlo a consciencia?
Me queda claro, aunque trillado, siempre hay momento para ser errante… aunque en realidad es muy complicado definirse como tal… aunque con los argumentos adecuados y su respectivo sustento… podría ser…
Recientemente estando en un mundo apartado de los conceptos sociales, todavía tradicionales, he aprendido que quizá en muchas situaciones somos errantes por pendejos -que no es lo mismo que “errantes pendejos”, solo por aclarar-, que en muchas ocasiones tenemos muchas cosas a la vista, a la mano y simplemente nos las negamos…
En realidad, todo esto debería hablar solo de las relaciones sociales, el amor, la fidelidad, el olvido, el odio, la ira, el llanto… todo eso englobado… haciendo una masa gelatinosa, poco homogénea… siempre a punto de estallarnos en la cara…
El amor por ejemplo, una situación sumamente inestable hoy en día… tan inestable que quizá el concepto social, gramático, onomatopéyico, visual y los demás aplicables, deberían ser diferentes… cambiados…
Ya los seres humanos no somos capaces con esa formalidad de causar eso… formalidad… compromiso… estamos a veces tan asustados a relacionarnos, a equivocarnos o incluso a acertar, que simplemente mejor cerramos los ojos y dejamos que la vida nos lleve a su antojo…
¿Cuántas veces podríamos equivocarnos dejando que nos duela hasta el tuétano? ¿Y cuántas veces ese mismo dolor nos impedirá intentarlo de nuevo? De todo, sin duda se cansa uno… de las decepciones… de los sinsabores… de los caminos equivocados o simplemente inexistentes…
¿Porque será tan complicado relacionarse hoy en día con otra persona? Existiendo tantas formas de comunicarse… lo triste es que en cada decepción uno pierde energías… ánimos… confianza… y cada nuevo comienzo se vuelve más sinuoso, en cierto sentido menos intenso… más visceral… menos emocional… y uno debe volverse a preguntar ¿será parte una vez más de ser un errante?
Me debí preguntar si en todas las ocasiones en realidad la otra persona es la que falla como solemos percibirlo cuando no funciona… ¿efecto natural de no culparse a uno mismo? ¿falta de objetividad por lo que nos duele una falla más? ¿Y si en realidad, uno es el que está averiado, roto, descompuesto?
Suena más triste aún cuando uno debe preguntarse: ¿cómo podría repararse? Lo preconcebido diría que conociéndose… perdonándose… madurando… incluso eso que le llaman amor, (dicen) te cura… te arregla… te devuelve… pero entonces en este último apartado en particular, uno entendería que se encuentra en un círculo vicioso del que es tan complicado salir, y que en los demás rubros, es tan complicado entrar cuando uno se encuentra tan desgastado y cansado por intentar solucionarlo solo…
Además de todo esto… creo que los errantes se definen incluso por su soledad… lo que parece incapacidad para relacionarse… pero que también en cierto sentido, es una decisión propia y concienzuda… porque aplica la de “más vale solo, que mal acompañado”…
Y aunque por muchas razones también debería pensar que quizá se está algo nublado al respecto… que quizá es entre otras cosas… incapacidad, falta de deseo, de confianza, sueños, valor, sentimientos y una pizquita de oportunidad, que siguen y quizá seguirán solos…
Así que los “errantes” abundan… y ni siquiera entre ellos se pueden relacionar… y pareciera que no hay respuesta o solución que los redima…
Yo por mi parte… soy el más errante… por razones personales, convicción y duda… todo mezclado en una pequeña botellita que llevo siempre en la bolsa trasera del pantalón… ya que sin ella quizá no sobreviviría un día completo en esta jungla de emociones y sentimientos rotos…
Shodō de la Canción de la Ocasión

queriendo cerrar una herida
lejos de abandonar
cerca de una despedida
no quiero más
verte pasar
solo me quiero sentar a esperar
lo fueron a matar
y lo dejaron con vida
sin sospechar
que todavía respira
no quiero más
verte pasar
solo me quiero sentar a esperar
que saltes al vacío y que no vuelvas nunca
y que toda tu vida te mate la culpa de haberme robado una parte del alma
y es lo que a vos te hace falta
alejarte de acá
vos querés enseñar
pero te faltan ideas
vos sabés señalar
pero esperá que te vean
no quiero más
verte pasar
solo me quiero sentar a esperar y rogar
que saltes al vacío y que no vuelvas nunca
y que toda tu vida te mate la culpa de haberme robado una parte del alma
y es lo que a vos te hace falta
que saltes al vacío y que no vuelvas nunca
y que toda tu vida te mate la culpa de haberme robado una parte del alma
y es lo que a vos te hace falta
alejarte de acá.
